Queremos que disfrutes cada taza como fue pensada: fresca, llena de aroma y con todas las notas que hacen único el café de especialidad.
Descubrir cafés
Nuestra marca nace en 2017 en una vereda llamada El Boquerón en San Gil, Santander. Todo inició para consumo personal y familiar, al notar el gusto que la gente tenía por nuestro café decidimos crear la marca.
Nuestro propósito es transmitir el sabor de las montañas santandereanas a aquellas personas que disfrutan de un buen café. Manteniendo frescura, calidad y ese sello personal nos caracteriza.
Nuestro personaje nació de una imagen grabada en nuestra memoria: cada vez que recorríamos las imponentes carreteras del Cañón del Chicamocha, nos maravillaba ver a las cabras criollas santandereanas regresar a casa al final del día.
Solas, en una perfecta fila india y con una seguridad asombrosa, desafiaban el abismo con pasos firmes. Esa mezcla de instinto, tenacidad y arraigo por su tierra nos inspiró.
Nuestro cabro representa ese carácter fuerte y decidido con el que seleccionamos, molemos y cuidamos cada grano, asegurando que el auténtico sabor de nuestra tierra llegue intacto hasta tu taza.
En Boquerón creemos que el café no solo se cultiva: se cuida, se respeta y se comparte. Por eso cada grano representa el origen, la montaña y el trabajo detrás de una experiencia auténtica.
Cada uno de nuestros tres procesos de secado da vida a una experiencia sensorial distinta. En el Café Clásico predominan la riqueza del chocolate y la acidez de los frutos rojos; el Golden Honey resalta por su perfil suave con matices de miel de caña y frutos amarillos; y nuestro Café Premium ofrece un cuerpo envolvente con elegantes notas de caramelo y frutos negros.